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Pólenes

Son las estructuras reproductoras masculinas de las plantas con semilla, y se caracterizan por ser lo suficientemente pequeños para permanecer suspendidos en el aire. Las condiciones meteorológicas influyen mucho en la intensidad y la duración de la polinización.

La lluvia disminuye de manera considerable las concentraciones de polen no sólo por la precipitación en sí, sino por el menor número de horas de sol. La falta de sol limita la difusión de las partículas, por lo que puede prolongar la presencia de niveles elevados de pólenes en la superficie. El viento también es un propulsor de grandes cantidades de pólenes. La polinización puede ser progresiva cuando el incremento de temperaturas primaverales es gradual o brusca cuando en pocas semanas se pasa de temperaturas bajas de 12ºC a temperaturas de 20ºC.

Recomendaciones a pacientes alérgicos a pólenes:

  • Conocer los pólenes responsables de la enfermedad.
  • Conocer la época de polinización y el recuento de pólenes a los que se es alérgico.
  • Evitar salidas al aire libre los días de máxima polinización o días de mucho viento.
  • En casa evitar las ventanas abiertas durante las horas de sol, y por las noches. Se pueden abrir al atardecer. La madrugada es el tiempo en el que los pólenes son más abundantes.
  • Utilizar filtros adecuados para aspiradoras y pasar el aspirador una vez por semana.
  • El aire acondicionado en casa es de utilidad, utilizando filtros adecuados que eviten que penetre el polen en la vivienda.
  • En las épocas de máxima polinización evitar salidas al campo, paseos por parques o jardines.
  • Protegerse los ojos del contacto directo con el aire mediante la utilización de gafas.
  • En viajes en automóvil evitar las ventanillas abiertas. Utilizar el aire acondicionado.
  • Consultar con su alergólogo en caso de tener que realizar algún viaje.
  • Llevar consigo medicación sintomática
  • Es posible hoy en día mejorar la calidad de vida a través de la inmunoterapia (vacunas) y conseguir una curación real y definitiva.