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Alergias causadas por picaduras de insectos

Las picaduras de insectos como la abeja, la avispa y el avispón suelen producir reacciones locales con enrojecimiento y dolor en el punto de la picadura.

Algunas personas pueden desarrollar una reacción alérgica cuando su sistema inmunológico reacciona al veneno. La probabilidad de desarrollar reacciones alérgicas aumenta con el número total de picaduras que recibe una persona. Si la picadura es de abeja se puede tratar de extraer el aguijón. De este modo se reduce la cantidad de veneno inyectado.

En caso de reacción local, hay que aplicar hielo y administrar un antihistamínico. En caso de reacción general en un individuo sensibilizado es necesario la administración de adrenalina.

Todos los pacientes con alergia al veneno de abeja y avispa deben estar entrenados en el uso de la adrenalina autoinyectable y llevarla siempre consigo para evitar la anafilaxia. En este tipo de alergia, la inmunoterapia es el único tratamiento eficaz para la prevención de anafilaxia inducida por picaduras de insectos.